El poeta chileno, Pablo Neruda, le dijo a su amada alguna vez: a nadie te pareces desde que yo te amo…
¿Qué seríamos sin los amigos? ¿Dónde ahogaríamos nuestras penas y con quién compartiríamos nuestras alegrías?
Quizá seamos como los imanes, tendemos a pegarnos: armamos grupos, nos hacemos amigos, nos ponemos de novios… Y las historias han sabido retratar por qué tendemos una y otra vez a juntarnos unos con otros.